Música
Ya se marcha el retobado corazó
n que me fue dado dijo Chang
y se poblaron mis arterias de som
breros silba el tiempo
un breve llanto por mi
sangre deshacida
me preparo para el límite
sen cillo de la
s cosas se me va
porque su hora se me va no
quiero otro
Fue hace mucho inaugurado
y en un patio con malvones
desteje a las palomas para
oír mensajes hondos
Le quedo de aquellos días,
el ser ancho y zurdo y triste
Y su parte más cachorra,
su blevada para siempre
Me duró lo que tenía que du rar,
no quiero otro
Con su electrocardiograma
parecido al de los tangos
tuvo lu chas misteriosas
que jamás habló conmigo
corazón que en la tiniebla
que por dentro a veces tengo
Desplegaba un infinito gallo
amargo de pelea
Y eres el único posible para mí,
no quiero otro
Pero a vos como te quiso,
con qué ganas que te quiso
Con qué ahínco
defendía para vos sus alegrías
Al final, por olvidarte,
se hi zo nudos las venas
Y al partirla dio tu sombra
su leal tristeza echada
Ay, mi viejo corazón del bravo amor,
no quiero otro
Lo olvidé de tanto en tanto
pero al cabo he comprendido
que he vi vido solamente cada
vez que le hice caso mal con Dios
y con el diablo se ha
quedado al fin de cuentas
Pero queda, así lo creo,
mano a mano con el hombre
Fue lo único posible para él
No quiero otro
Cubranlo con tres páladas de
planeta en una esquina
Que él quería dedicarse por entero
a hacer a su alto
Déjenlo volverse suelo,
que se pudra dignamente,
que fermente en calle abierta
provocando pavimentos para todo
lo que tiene que venir.
No quiero otro.
No quiero otro
No