Al que cumple las normas,
al cabrón que las hace,
al guardián de la honra,
al furtivo y al gánster,
Al que te pide permiso, al de ve ras lo siento,
al nostálgico mus tio, al delira sediento,
a la loca que baila, al del codo en la barra,
a la dama de hielo, al de frágil coraja,
a la bestia implacable, al misericordioso,
al sumisopaciente y al rebelde nervioso,
a esa niña tan mona, a la vieja entrañable,
a la zo rra sin fondo,
al buen pa dre y esposo, al amante prudente,
al incauto amistoso, al payaso en las fiestas,
al odiado de todos, al del quiero y no puedo,
al que puedo y destrozo, al gallito valiente
y al que tiembla lloroso,
al oscuro inestable, al don
Juan de la foto, al que mueve los hilos,
al don nadie y al loco, al pesado de la noche,
al vestido avispado, al perante ignorante,
A esa merda mentota, a la que he imaginado,
al que sé que me falta, a la tonta del bote y al cretino que canta.
Comprende que nunca sien
ta nada po r vosotros.
Soy un grito, soy montaña,
soy la voz que te acompaña
entre la gente que ame
naza nuestro amor.
Ven conmigo, soy gigante,
tú estás hecha como un guante
a la medida de una joya como yo.