tono con mis cuerdas vocales,
la mano va golpeando algo extranjero
y no los salo de la iglesia, digo,
y las palabras pretenden decir todo.
Carta en mi oído la desafinada vida,
mientras el rostro del pobre marca el tiempo.
Sostengo el peso de la historia con la espalda,
aun sustentando lo que nos acontece.
¿Por qué cantarle adiós
y estar sin quiero?
Porque hay un más en estas
tierras de esclavos.
¿Quién podrá pensar con todo lo ocurrido si te vendieron hasta
el polvo de tu madre?
¿Quién podrá decir que
mi canto está ciego?
¿Cuánto implicará estar
fuera del juego?
Soy vendiendo a la banca
y no tengo monedas
Si el dinero te compra, te vende, relajas,
sonríe y se muere
La estelicia y trabajo,
puntos de la explotación
Un domingo en la iglesia,
asociándose con
Dios
Pri mero in tentan los enfermos,
masacrados por el hambre
Luego donan hospitales,
¡qué placer!
Nos están usurpando lar
gas gotas de sudor
So n las marcas de l tiempo,
va dejando alrededor
Si la memoria me da fuerza,
si la historia se derrumba
Este es mi mejor golpe, ¡juego yo!
Intento agradecer que mi canto esta ciego
cuanto implicará estar fuera del juego
Sorprendiendo a la banca
y no tengo monedas
Si el dinero te compra, te vende,
relaja, sonríe y se muere
¿Quién podrá verse que mi canto está ciego?
¿Cuánto implicará estar fuera del juego?
Si la muerte se ríe del dinero